16.12.07

Ferratas del Pirineo...


En la primera guerra mundial, en la zona de los Dolomitas en los Alpes italianos, se habilitaron cables y escalas para que los militares pudieran acceder a las atalayas escarpadas características de aquel lugar, con la idea de poder otear el horizonte y ver al enemigo desde las alturas. En la época, era la forma más sencilla de poder hacer planos de situación y así actuar con ventaja frente al enemigo.

Por muy escarpada que fuera la montaña, con tesón y un enorme sacrificio, se fueron instalando cables y peldaños barrenados en las rocas de los enormes abismos característicos de aquella región, de éste modo, mayoría de aquellas altas montañas tenían su vía ferrata (herrada). Terminaron las guerras y con el paso de los años, aquellas vías se seguirían usando ya con otros fines. El boom del montañismo se sirvió de ellas con el fin de dar una nueva forma de acceder a muchas cumbres que serían inespugnables para la mayoría de los mortales.

La Marmolada, la Civetta, el Grupo Sella, el Sassolungo, la Tofana di Roces, son montañas de una verticalidad abrumadora que, gracias a las ferratas, se vuelven asequibles para casi cualquiera.

La moda de las ferratas llegó al Pirineo hace pocas décadas. Presentan la ventaja de que, al ser tan recientes, los herrajes no están degradados y brindan una seguridad difícil de superar. En los Alpes existen aún peldaños y cables originales desde hace un siglo... como para fiarse.

He tenido la suerte de haber conocido las feratas de los Dolomitas. La mayoría de ellas son recorridos largos que dan acceso a altas cumbres y con descensos eternos. Ferratas en las que se emplea un día completo para poderlas realizar. Las del pirineo son más directas tanto para la subida como para bajarlas. Esto es un aliciente. Todo el que ha vivido en aquel lugar sabe que en verano, la mayoría de las tardes el cielo se cubre con nubes de evolución, dando lugar a las temidas tormentas veraniegas del pirineo. Esos días son ideales para levantarse temprano y subir alguna ferrata para estar en el valle a la hora de comer.

Una de las más largas ferratas del Pirineo es la de Sacs que con un desnivel de 500 metros discurre por un enorme escalón de roca en el Valle de Benasque.


Ferrata de Sacs desde el valle








Comienzo de la Ferrata de Sacs





Se eleva a mucha altura sobre el valle






Seguros en la vía






Los cables están cubiertos con una funda de goma que facilita la escalada






Un descanso antes de los desplomes






La travesía




Tramo intermedio




Incluso hay presas artificiales

David en el desplome del tramo final




Los enormes tramos de peldaños





Tramo final

A veces el Pirineo te regala momentos como éste, escalada y micología dos en uno. Un día, al decender la Ferrata de Sacs por la ruta normal, en un recodo del estrecho sendero encontré lo que se convirtió en nuestra cena. Una enorme mancha de gallipiernas (macrolepiota procera) ¿Qué mejor premio despues de la fatigosa escalada?


1 comentario:

Jose dijo...

He encontrado tus blogs a través de un comentario tuyo.
Yo también tengo uno sobre senderismo lo que ocurre es que no he tenido mucho tiempo para el.
http://galiciaalpaso.blogspot.com/
Como a mí también me gusta la micología, simplemente te comento que las setas es mejor cortarlas por el tronco para dejar el micelio intacto, para que se perpetúen en el tiempo.
Muy chulo el blog. El de denuncias es un poco difícil de llevar, mirando sólo imágenes de basura y contaminación.
Saludos.